Un mapa mental para la “rentrée” de septiembre

31 de agosto de 2016 | 0 comentarios

¿Listo?r-start

La rentrée podría compararse con el inicio de una carrera atlética.
Nuestro cuerpo y nuestra mente han podido decelerar y relajarse durante las semanas anteriores. Y de repente, les imponemos un cambio radical de ritmo.

¿Ya te quedas sin aliento?

Hace unos días, estabas en familia disfrutando de una gran comida en la terraza, caminabas en la naturaleza y tenías la sensación de ser la primera persona en descubrir este lugar, te deslizabas entre la multitud de una playa o de una rambla.

Tal vez hayas también realizado otros trabajos veraniegos: conservas de tomate, mermeladas de albaricoque o bricolaje. Todo ello para prepararte un otoño savoroso y acogedor.

En todo caso, hay que hacerse a la idea: la rentrée está de vuelta.
No es fácil. Tu cerebro tiene demasiado calor para activarse, te falta sueño y el farniente es tu amigo del momento.

Una ayuda visual

Para ponerte el chip otra vez, te invito a imprimir y a rellenar este mapa mental con tus ideas, información y emociones. Se trata de una reflexión en 5 temas:

 Personas que puedo (y quiero) ver, ahora que hay tiempo

Ahora mismo, cada uno está ajustando su agenda, buscando que no se solapen eventos. Tal vez sea un buen momento para volver a ver a un amigo, un contacto, un cliente. Más tarde, tendrás menos tiempo y la gente que quieres ver estará más pendiente de su trabajo.

Lo que me gustó del verano

¿Pensando en tu verano, qué es lo que deja una huella positiva? Qué te ha sorprendido, motivado?

Me siento...

Estás a punto de retomar el hilo de tus actividades. ¿Cómo te sientes?

Retomar el hilo

Has tenido que dejar de lado algunos asuntos antes de irte de vacaciones (una propuesta, una cita, una compra...), porque las personas implicadas no estaban disponibles. ¿Con quién debes ponerte en contacto ahora? ¿Qué actividad reanudar en prioridad?

3 acciones para el mes

¿Cuál es son las 3 cosas que quieres hacer en septiembre?

Proyectarse amistosamente en el mes de septiembre

Una vez el mapa mental completado, puedes colgarlo encima de tu mesa de trabajo o en la cocina. Míralo, modifícalo tantas veces como sea necesario, tacha elementos, añade otros...

Cuanto más tu soporte visual este personalizado, más te ayudará a clarificar tus ideas.
Podrás poner palabras, imágenes y colores sobre tus expectativas. Podrás canalizar tus pensamientos esparcidos y proyectarte amistosamente en la rentrée.

Definirás su ritmo, no necesariamente él de una carrera atlética.